Reseña: El regreso de The Police
Una pequeña reseña de lo que sucede cuando Blefuscu y Lilliput se ponen de acuerdo sobre cómo comer huevos. Un tico en el Rock in Rio.
¿Agradecimiento a los fans? ¿Historia? ¿Dinero para la renta?
...De cualquier forma que haya sucedido, The Police, grupo insignia de los 80's regresó a los escenarios con su lineup original, Sting, Stuart Copeland y Andy Summers celebrando el 30 aniversario de su nacimiento, una de las reuniones más esperadas por los fans del Rock-New Wave-Reggae-Post-Punk ochentero.
Luego de mucho tiempo de especulaciones y programas de VH1 donde se hacía evidente la ponzoña y las ganas de serruchar pisos, los egos se calmaron un poco y en aras de visitar los éxitos del pasado los tres integrantes de The Police decidieron reunirse y saciar la sed de sus fansy grouppies.
El Tour comenzó en Canadá hace poco más de un año y finalizará en Madison Square Garden el 7 de Agosto, la última presentación de la legendaria Policía.
El concierto abre con leñazos de Stuart Copeland en Message in a Bottle, decisión obvia para el inicio, entrar con una nota alta para luego bajarla un toquecín (lo que sucede con Walking on the moon), para este momento, el encanto está en el aire, como polvo de hadas o humo de brownies, Sting menciona quien es ("Soy Sting") y luego el nombre de sus dos compañeros y comienza Demolition man ¡el ego!
Lo siguiente son variaciones de piezas famosas algo más lentas, las mismas canciones pero con un twist ending o un ritmo menos acelerado, es el caso de Voices inside my head y más evidente en Don't Stand So Close to me/ Driven to Tears y luego piezas un poquito más cursis pero subiendo gradualmente el tempo (con Hole In My Life y Every Little Thing She Does is Magic), este bloque termina con un buen agregado a Wrapped around your finger, donde Stuart Copeland se divierte utilizando diferentes instrumentos de percusión.
Calificación del concierto 8, una compra acertada para fanáticos cuando esté a la venta en DVD.
Van 45 minutos, momento de volver a subir ánimos, De Do Do Do, De Da Da Da es lo elegido, todo mundo canta porque es fácil, siguen Invisible Sun, Can't Stand Losing You y Reggatta De Blanc con diferentes matices, el concierto acabaría acá si la gente no pidiera otra...
Pero no hay sorpresa, por supuesto que no se van a ir sin tocar Every Breath you take o Roxane, así que cuando vuelven a salir inician con la mentada prostituta, otra vez Stuart juega con la pandereta en King of Pain y hay un solo de Andy en So Lonely, cierran por supuesto con Every Breath You Take, ya nadie saca el encendedor, ahora prenden los celulares (por cierto, este tiene que ser el encore más largo del universo).
Una vez más la gente logra que vuelvan a salir (¡el ego!) e interpretan Next to you, que resulta algo confuso para quienes no escucharon The Police religiosamente, pero no es importante porque ya pasaron dos horas.
Calificación del concierto 8, una compra acertada para fanáticos cuando esté a la venta en DVD (probablemente luego del final de la gira), no tan bueno como ver una reunión de los Beatles, pero para que esto suceda habría que ir al infierno (porque todos sabemos que ahí van a dar los junkies y los vegetarianos).
¿Vale la pena? Bueno, ya en Costa Rica vimos a Sting con un playlist bastante parecido, sin embargo el elemento nostálgico y el hecho de que los tres integrantes estén en el mismo escenario es suficiente para sentirlo como algo totalmente nuevo (o por lo menos que no se ha visto en un buen tiempo).
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Yo soy de esos que, aunque vi a Sting en el Festival Imperial (con un repertorio 75% The Police y 25% Sting) y a Andy Summers en el festival de guitarras tocando su material solista, quiere verlos juntos.
Los 3 son super carismaticos y tiene una energia super tuanis (en lo que se ve de cuando estaban jovenes)
En los 80's, cuenta Stewart Copeland, que lo cagaban montones porque el se extralimitaba en la velocidad en que interpretaban las canciones y lo pasaban cagando en el Stage, y aunque Sting y Andy eran lo suficientemente buenos para tocar a semejante velocidad, aun asi no les gustaba.
Cuenta ahora Stewart que gracias a la separacion de The Police, al tiempo que estuvo con Oysterhead y demas proyectos solista, aprendio a manejar esos tiempos y a controlar ese Rush de adrenalina que le daba con The Police y ahora interpreta mucho mejor las piezas.