Imagen de Anónimo

Login


‘A Moon Shaped Pool’ de Radiohead: la mitad de la vida

And it's too late, the damage is done. This goes beyond me, beyond you.

Cada vez que sale un disco de Radiohead se abren los mares: hipsters contra rockeros, geeks de la música contra consumidores mainstream, fans de Radiohead de hueso colorado contra personas que creen que “Creep” es la obra cumbre de la banda.

Quisiera empezar a reseñar este disco bajo el entendido que solo hay tres canciones realmente nuevas: ocho de los once temas son producciones inéditas o que fueron ejecutadas anteriormente en concierto. Clarametne la banda estuvo probando en el escenario estas canciones por mucho tiempo, especialmente “True Love Waits”. De esta hablaremos más adelante.

A través de los años Radiohead ha sido una banda con dos temáticas importantes: el amor (o su ausencia) y la modernidad. Esta agrupación intentó alertarnos sobre la tóxica modernidad desde su primer álbum con letras muy frontales. Poco a poco durante todos estos años nos ha hablado de esa modernidad abusiva a través de su música, con mayor o menor uso de lo sintético, las distorsiones y el ruido.

A Moon Shaped Pool es una continuación de lo que esta banda inició en The King of Limbs (2011) al desligarse del sonido rockero de las guitarras estridentes y, por el contrario, buscar un sonido más relajante y profundo. Ahora la banda se adorna con otras cuerdas, ¡y qué cuerdas!

La Orquesta Contemporánea de Londres (LCO por sus siglas en inglés) acompaña a la banda en casi todas las canciones. Se notan claramente las nuevas atmósferas de sonido en dimensiones como el piano, los violines, los coros. Para muestra el cierre del primer tema que se esboza como una mirada el paganismo y sobran las referencias. El video, ese del pajarito que sacudió la internet después de la desaparición temporal que hizo la banda.

Está inspirado en el film The Wicker Man (1973) y algunos especialistas afirman que hay una fuerte relación entre su contenido lírico y la defensa de los derechos de las personas que sufren constantemente por la islamofobia.

Otra referencia clara la obtenemos proveniente del anuncio de que los creadores del programa animado de televisión británica Trumpton (1966) podrían tomar acciones legales; acusan a la banda por plagiar su estilo gráfico, así como las muestras que se realizan de un pueblito idéntico al que ellos retrataron exactamente 50 años atrás. Irónicamente, y retomando la islamofobia, se puede leer sin dificultad el hachazo al magnate inmobiliario Donald Trump quien ha edificado su carrera electoral fomentando discursos xenofóbicos; hecho que ha sido criticado duramente por la banda.

La LCO trabajó anteriormente con Jonny Greenwood en la banda sonora de la película The Master (2008) del director independiente P. T. Anderson, quien ahora justamente devuelve el favor realizando un video exquisito para el segundo sencillo “Daydreaming”, un sencillo del cual internet me enseñó un secreto

Una pista a final muestra el verdadero propósito de esta canción acerca de los soñadores: se escucha la voz de Thom Yorke repitiendo una frase que no logré entender por más que le puse atención y le subí al volumen. Decidí buscar si se trataba de otro idioma o un sinsentido (con esta banda, rara vez hay algo que no haya sido premeditado) y así fue como di con un audio en SoundCloud, en el cual se reproduce inversamente el final de la canción.

Escuchando este audio pude escuchar la voz, ahora con todo sentido, repitiendo la frase “Half of my life” (La mitad de mi vida). Yorke terminó su relación de 23 años con la artista Rachel Owen a la edad de 46 años. Esta relación duró exactamente la mitad de su vida.

Entonces propongo esta interpretación: el tema no se trata de soñar despierto, sino de despertar de un sueño. Especialmente cuando se lee la letra “And it's too late, the damage is done. This goes beyond me, beyond you” (Y es demasiado tarde, el daño está hecho. Esto va más allá de mí, esto va más allá de ti). La descripción que se hace del soñar despierto es una visión a través de los ojos de quien ya despertó, no de quien sigue durmiendo. Yorke despertó a su separación, despertó al sueño de estar con Owen.

El videoclip dirigido por P. T. Anderson nos muestra esta relación entre el texto, el punto de no retorno y la búsqueda de descanso, pero es cuando Thom se recuesta junto a la fogata que escuchamos una y otra vez “La mitad de mi vida, la mitad de mi vida, la mitad de mi vida…”

Sobre el punto de no retorno, ese que en la película Inception explican al decir que cuando uno sueña, no sabe de dónde viene, solo sabe dónde está y las acciones parecen haber estado ahí siempre. También se ve reflejado en la desaparición que hicieron de las redes sociales, dejaron un punto de no retorno justo antes del  lanzamiento de este disco. Radiohead despertando a una nueva luz creativa. Y así nos llegó el disco con dos sencillos antes de su lanzamiento oficial.

Alguien detallista, al mirar el listado de canciones, se da cuenta de que el orden de las canciones es alfabético. Tal vez la explicación es que el grupo considera esta obra una sola pieza —dividida en pistas, por supuesto— diseñada para ser escuchada en el orden correcto sin dejar que los sistemas operativos desordenaran su obra.

Los temas “Decks Dark” y “Desert Island Disk” nos cuentan la verdadera intención del disco; dónde nos quieren llevar con este sonido. Esto es especialmente cierto en el segundo tema, con la frase “Through an open doorway across a stream to another life and catching my reflection in a window switching on a light, one I didn't know. Totally alive. Totally relieved.” (A través de un portal abierto, a través de una corriente hacia otra vida y atrapando mi reflejo en una ventana, cambiando en una luz, una que no conocía. Totalmente vivo. Totalmente aliviado).

Si continuamos hablando de la separación de Yorke, el tema “Full Stop” menciona a dos tontos que se detienen y se echan en cara uno al otro el haber arruinado todos los buenos momentos. Y eso nos lleva a la siguiente sensación: estar solo entre la gente. Un retrato bien logrado en el tema “Glass Eyes”, un tanto más lírico que el resto de temas del álbum.

Una de las canciones que más revuelo causó tras haberla adelantado en vivo en varios espectáculos es “Identikit”. Debo admitir que la versión en vivo me pareció más emocionante que la final en estudio. Tenía más punch, pero creo que de eso se trata ahora este disco: remover ciertas emociones e ir más adentro en la música, dejar la locura un poco de lado y dedicarse a composiciones más delicadas.

Referencias a sus discos anteriores abundan. Se pueden encontrar muchas similitudes, especialmente con el Kid A(2000) y el Hail to the Thief(2003), ambos producidos por Nigel Godrich, también presente en este álbum. El proceso fue algo muy intenso para Godrich, ya que el año pasado falleció su padre durante el tiempo de la grabación.

Sobre la crítica a la modernidad, siempre hemos contado con la palabra de aliento de Radiohead en tiempos duros en materia política. “The Numbers” nos habla de no dejarse amedrentar y de recuperar lo que nos pertenece, un día a la vez. Asimismo “Present Tense” nos recuerda que el baile es lo único que nos ayuda a sobrellevar el presente, aunque debo decir que si no fuera muy fan de Radiohead y no amara el trip-hop como lo hago, me costaría considerar este disco como bailable, o como una manifestación de alegría o gozo.

A Moon Shaped Pooles un disco para desintoxicar el alma, para rehabilitarnos, sacar aire del pecho y suspirar. Es excelente, está muy bien logrado, pero si lo que usted busca en su vida es emoción o solos de guitarra, este disco le va a quedar malísimo. Es un discazo para los corazones rotos, para las almas que penaron en algún momento y ahora están despertando a la vida con esperanza. Es uno de esos discos que la música nos regala y dicen “no estás solo”. No para compartir, sino para impartirlo al corazón.

“All the holes at once are coming alive, set free out of sight and out of mind, lonely. And they pray” (Todos los hoyos están cobrando vida a la vez , se liberan fuera de vista y fuera del pensamiento, solitariamente. Y están rezando). Así dice el tema “Tinker Tailor Soldier Sailor Rich Man Poor Man Beggar Man Thief” hasta conducirnos a la canción inédita más esperada por los fans de la banda.

Veintidós años le tomó a Radiohead encontrar un arreglo musical y un momento sentimental para sacar “True Love Waits”. Muchos de quienes escuchamos esta banda no entendíamos la profundidad de este tema cuando lo escuchamos por primera vez; fue una canción tierna y dulce, no más. Ahora, dos décadas después, con el corazón más ejercitado en decepciones y habiendo conocido el amor o al menos al haberlo visto pasar, la canción mueve las fibras más sensibles de una generación. El timing perfecto para una canción que va más allá de su letra y la perfecta contradicción en el álbum que parece dedicado a la separación y al desdén por quien cometió errores y echó los buenos momentos por la borda, pero al final no queremos que nos deje solos.

Cinco años pasaron para que Radiohead sacara un nuevo álbum y al final nos dejan esta enseñanza: el verdadero amor espera.

Fabián Zúñiga — Escribe sobre música, conciertos y cosas que hacen latir rápido/lento el corazón. Twitter @fabigoandbe. Facebook: /fabigocr. Hagamos cosas increíbles.
2660 lecturas

2 comentarios

Mae respecto a lo de Daydreaming hay otro detalle muy sutil del que me di cuenta hasta hace poco: si te fijás bien en el video Thom cruza exactamente 23 puertas en referencia a los 23 años, o a la mitad de la vida. Como vos escribís, todo exactamente premeditado.

Imagen de Gabriel Pérez Chaves
Desconectado
Empezó: 17 Abr 2016
Karma: 0

Son unos genios y se dedican a dejar pistas sobre sus mensajes menos directos en todas partes, quién sabe qué otras pistas se puedan encontrar por ahí

Imagen de Fabián Zúñiga S.
Desconectado
Empezó: 22 Abr 2009
Karma: 54