Yo estaba en segundo grado de escuela y la maestra Emilia le jaló la oreja a un compañero. Tal vez ya se saben esta historia, pero cuando se tienen cuatro blogs ya no se recuerda qué se escribió dónde. También es cosa de la edad...
El caso es que yo defendí a mi compañero y cuando la maestra intentó acercarse (según yo, para jalarme las orejas), cogí la escoba y la amenacé con golpearla si lo intentaba. Se cierra el telón. Se abre el telón y estamos mi mamá y yo, la maestra y el director de la escuela. Es cuando mi mamá dice una de sus frases célebres: "¿Y qué esperaban? Mi hija sabe defenderse, así la hemos educado y jamás voy a regañarla por eso" (o algo así... comprenderán que eso fue hace mucho tiempo).
La segunda injusticia que conocí directamente, fue la represión policial a los metaleros que estaban en el concierto de La Fosforera. Yo estaba en el colegio. Llegó mi amiga Olga a contarme que habían allanado la casa de William, su vecino. La policía había llegado a llevarse sus discos, a quemar los posters y a buscar evidencia que ligara a William con el satanismo, el crimen, la sodomía y todos los flagelos sociales existentes. Yo simplemente no podía creerlo. Era 1992 y Luis Fishman, nuestro actual diputado "menos malo" -en ese entonces, ministro de seguridad- había llegado en limosina al mismo lugar del concierto para acompañar a los antimotines. ¿Se imaginan? ¡En limosina! (lean nota sobre el vigésimo aniversario aquí).
“de repente empezamos a escuchar un retumbo a lo lejos, no sabíamos exactamente que era, parecía como si estuvieran poniendo música en la bodega, pero luego de ver a la gente correr por la calle observé que se trataba de un escuadrón de policías antimotines full equipados que venían por la calle marchando desde la rotonda hasta la fábrica, a doble fila, o sea maes... un pichazo de tombos ofuscados, mas una interminable fila de patrullas de la ley, perreras, y hasta autobuses del ministerio de justicia. todos esos malparidos venían escoltando a los perros infames del oij, la upd, e increíblemente frente a mi paso la limosina negra del ministro de seguridad de este entonces luis fishman, quien se bajó de la nave con un altavoz en la mano y agarró pose para la t.v, la prensa, y hasta la madre teresa que allí andaban. inmediatamente la ley cerró los portones del parqueo y dejaron a todo mundo adentro, y a los que estábamos afuera nos empezaron a requisar y preguntar varas” (Zona Underground).
La cacería de brujas en ese tiempo fue brutal. Los noticieros se lanzaron como perros rabiosos. Yo solo recuerdo un periodista decente en toda esa coyuntura: Jorge Valverde con su programa En la Mira. Don Jorge al menos brindó un espacio para que expresaran lo que había sucedido y aunque no recuerdo los detalles, sí recuerdo la emoción que sentí al ver dentro del público a todos esos maes roqueros dando la cara y acompañando a quienes estaban sentados en el banquillo de los acusados. Los metaleros por primera vez, eran vistos por quienes iban más allá del sensacionalismo, como un sujeto político que reivindicaba sus derechos y denunciaba que habían sido blanco de la brutalidad policial.
La persecusión al rock había venido manifestándose desde hacía varios años. Ya a inicios de los 90, al colegio en el que yo padecí el séptimo año (católico, gusano, hiperfresa y apestosamente elitista) habían llegado a presentar un documental donde comprobaban "científicamente" que "Another one bites the dust" si se tocaba al revés (estamos hablando de acetatos ¿verdad?) decía: "atrévete a fumar marihuana, atrévete a fumar marihuana". Recién hoy descubro la verdad en este video. También, que "Lucy in the sky with diamonds" era una oda al LSD (¡ah noooo genios!) y que el grupo Kiss se llamaba así por Knights in satan's service. Güarever. Como consecuencia, mi hermano perdió algunos posters de Eddie y a muchos no los dejaron ir al concierto de Derechos Humanos (¿wtf?).
Recuerdo también, que en mi pueblo natal había un personaje a quien le llamábamos "Cristian satánico". La leyenda urbana decía que Cristian era el organizador de los conciertos de rock y que una vez se había metido a la iglesia a hacer no sé qué cosas diabólicas. Cristian decía orgullosamente que había sido excomulgado, pero nadie le creía semejante historia. El caso es que en el pueblo, no se habían vuelto a organizar conciertos de rock y lo más fuerte que llegaba era Café con Leche a un salón de baile llamado El Valle del Sol. Ahhhh, Santa Ana cuando era pueblo y no un centro comercial omnipresente.
Y después de La Fosforera ¿qué? Mi memoria no registra nada, hasta el reciente movimiento para evitar el cierre de 91.5. Debo decir que no tuve mucha fe en que resultara, aunque apoyé dejando en el Facebook algunos videos incendiarios y preparando un plan b averiguando cuánto costaría armar una radio en Internet que aprovechara el dinero que pensaban recaudar, en lugar de entregárselo a un millonario dueño de varias emisoras a quien el metal le importa tanto como el fútbol. Pero luego me enteré de las ¿buenas? noticias: lo habían logrado.
Desde el 92, aprendí a no subestimar jamás el poder de una camiseta negra y debo confesar que envidio a quienes forman parte de esa especie, que no importa a dónde vayan, ven una camiseta o un brazalete que demuestra haber estado en un concierto y de inmediato, se sientan a echarse una birra y a contarse las hazañas que tuvieron que hacer para cumplir esos sueños que pocos entienden y consideran un desperdicio de tiempo y de dinero. A esa especie, mis respetos.
"Si llevaras mi rollo en la sangre
Si supieras lo que hay que luchar
Si pensaras un poco, ignorante
Dejarías de largar"
(OBUS, Juego sucio)
* La frase es tomada del programa En la Mira de 1992 mostrado en el video de Visión Rock
La imagen fue obtenida de "Luis Fishman le debe una disculpa publica al rock"













muy buen artículo!





