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CCSS: ¿Derecho a la salud?

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Nuestra Constitución Política establece en su artículo 46 que los ciudadanos de Costa Rica tienen derecho a la protección de la salud, norma que es complementada por el artículo 73 del mismo cuerpo normativo que instauró los seguros sociales administrados por la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en beneficio de los trabajadores y regulados por un sistema de contribución forzosa tripartita (Estado-, patrono-trabajador) para proteger a éstos contra los riesgos de enfermedad, invalidez, maternidad, vejez, muerte. Adicionalmente, estás normas de rango superior son complementadas con diversas leyes que regulan el derecho fundamental a la salud, tales como la Ley General de Salud, la Ley Constitutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social, por solo mencionar algunas.

Sobre el tema, la Sala Constitucional jurisprudencialmente (ver voto 4423-93) ha utilizado el concepto de derecho a la salud descrito en el preámbulo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que cual literalmente enuncia que: "La Salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades"

Sin embargo, el ejercicio de éste derecho fundamental en la CCSS resulta prácticamente  utópico o, más bien, nugatorio puesto que cuando pretendemos acceder a los servicios de salud nos encontramos con un pésimo servicio al usuario, la desidia de los funcionarios públicos, faltantes de medicamentos y/o  medicamentos de calidad inferior a los del mercado y lo más lamentable, tiempos de espera por un examen o la atención de un médico especialista que hacen fácilmente nulo nuestro derecho a gozar de un estado completo de bienestar.

A modo de ejemplo, pues me atrevería a afirmar que existen miles de usuarios en ésta situación, voy a relatar el caso de un usuario de los servicios de la CCSS. Se trata de un hombre joven de 32 años que sufre una dolencia en su espalda de forma continua, el cual ante las malas experiencia que ha tenido en la CSS, decidió por un tiempo tratar su dolencia con analgésicos comunes y masajes fisioterapéuticos. No obstante, el 19 de marzo producto de la presencia de una crisis de dolor que le impedía movilizarse con normalidad, decidió levantarse bien tempranito e ir al Ebais a requerir la atención médica. Fue durante la cita médica y luego de su insistencia, que el médico de turno decide hacerle un estudio de rayos x para descartar o no la presencia de alguna lesión. Días después, una vez que le realizaron el estudio de rayos x y ya de vuelta en el Ebais para la revisión de éstos el médico estima que puede existir alguna lesión congénita y decide referirlo a un especialista en ortopedia. En razón de ello, el día 29 de marzo del año en curso ésta persona se desplaza al Hospital, a efectos de obtener la cita que requiere para encontrar una respuesta clara a su dolencia y contar con el bienestar físico que añora. Pero,  para su sorpresa le asignaron la cita médica para el 10 de octubre del 2014, es decir, que para ser examinado por médico ortopedista debe esperar dos años ocho meses, tolerar y sobrellevar el dolor en su espalda por ese periodo y esperar que, si existiese efectivamente una lesión en la columna, ésta no empeore o produzca un deterioro mayor a su salud. Constituye esto el ejercicio justo del derecho fundamental a la salud, es ésta la forma de acceder a un estado de completo bienestar (al menos-físico) en los términos dispuestos por nuestro derecho positivo.

Este tipo de vejaciones me hace recordar a mi madre. Cuando era niña la escuchaba decir, ante las críticas de los sus vecinos usurarios de la CCSS por la deficiente atención que recibían, que era necesario estar asegurado y al día en los pagos con ésta institución porque “la Caja sirve en caso de un accidente, un embarazo o una enfermedad grave como sida o cáncer”. ¿Será acaso esa la lamentable realidad de nuestro sistema solidario de Salud? ¿Debemos los habitantes de éste país vivir una situación límite o estar en peligro de muerte eminente para acceder a los servicios de salud de la CCSS? ¿O será acaso que cada día entiendo menos los conceptos de justicia social, solidaridad y de derecho fundamental a la salud?

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