Estimada presidenta Doña Laura Chinchilla.
Con mucha estima le pide desde aquí, su tierra, un extranjero que cuando se pase por El Vaticano a entregar el diezmo anual que corresponde a uno de los estados más ricos del mundo en nombre de todo el pueblo costarricense sírvase entonces de pedirle a Don Sotana algunos consejos. Pídale por favor consejos sobre la doble moral, la mentira, la usurpación al pueblo y más importante la hipocresía. Bueno, y recuérdele también que judíos, cristianos, ateos, agnósticos, budistas, e (insértese grupo religioso no católico) mantienen erguido el monolito de la Piazza San Pietro mientras que todavía viven personas con hambre en las calles del país. Preguntarán algunos a qué se debe tal arranque de violencia verbal. Pero dejen que este foráneo les cuente una historia que muchos han intentado olvidar o han pasado cual páginas del periódico.
Cuál es la doble moral de la administración Chinchilla Miranda, la cual tomo de la madre llamada Arias Sánchez, que se hacen llamar un país comprometido con el ambiente (no diremos medio ambiente para no ser redundantes). Bueno, cuando estaba don (no se si se merece el título pero que más da) Oscar se aprobó en Costa Rica un cierto proyecto de nombre de alegoría cristiana. Un proyecto que pretendía minar el mineral mas preciado por las arcas del Vaticano durante La Colonia. El oro. Muchos habrán dejado en el exilio de la memoria el afanado proyecto Crucitas que paso de salacuartazo en salacuartazo hasta que por fin se dio por aprobado. Una mina a cielo abierto, para extraer oro que seria limpiado usando químicos tóxicos, en un país que se jacta de ser ecologista. Bueno, el caso es que Doña Laura se ha mantenido al ras de este proyecto pero no es menos cierto que era ella vicepresidenta en el transcurso del desarrollo del mismo (que según dicen las malas lenguas le embolsó unos cuantos verdes a don Oscar y el hermano). Y ¿que tiene que ver el Vaticano con todo esto? Pues que ellos han venido practicando la doble moral de una forma un poco impactante, bordeando en lo ridículo. Los libros de historia hablan de unas tales Cruzadas, Ricardo Corazón De León y demás cosas que no sirvieron a muchos ni para el examen del MEP. Pues resulta que dentro de los mandatos de su señor Jesús Cristo (recalquemos que mío no es) no se debe matar, ni codiciar lo ajeno, entre otros reunidos en las tabletas de Moisés. Pues al Vaticano le pudo valer menos y alineó a las fuerzas europeas en contra de los musulmanes en un intento fraudulento de tomar Jerusalén. Fraudulento porque al parecer el Ala de Saladino era mas fuerte. (No, tampoco soy Musulmán).
O mas reciente. Y directamente relacionado con la actual Presidenta de la República. Un caso aclamado en las redes sociales hasta decir basta, uno que quizás hubiese pasado desapercibido por entre las páginas de la nación pero que de repente logro que Raimundo y todo el mundo se convirtieran en activistas del ambiente. Sea Sheppards. Resulta pues que un tal Paul Watson puso en peligro un barco de bandera costarricense en un intento de detención de una nave que llevaba a cabo el aleteo en aguas que según reseñaba la Nación eran guatemaltecas (¿a quien le dio por pedir pertenencia del agua? Me pido una hectárea en la luna). En este incidente donde puede haberse salvado la vida de muchos tiburones no murió ningún hombre. Sin embargo en el 2005 un ciudadano naturalizado estadounidense pero de origen tico murió a las manos de un alguacil aéreo, alias federal air mashall. El hombre de apellido Alpizar aparentemente tuvo un cierto arranque de bipolaridad y decidió bajarse del avión. En la imaginación del alguacil Alpizar dijo, Bomb, palabra preferida por los paranoicos norteamericanos, lo cual le dio aparentemente licencia de matar a Alpizar ante la mirada sorprendida de los pasajeros quienes atestiguaron nunca haber escuchado la amenaza de bomba. Al alguacil no se le presentaron cargos, y el gobierno de Costa Rica, pues calladito mas bonito. Mientras tanto Benedicto XVI seguirá alegando que no ocurrió el holocausto.
A todas estas noble soberana, déjese entrar por las altas puertas del Vaticano, capital del robo y la usurpación de América, África y la misma Europa. Déjese guiar por entre los pasadizos construidos gracias a la labor esclava de algunos, y mantenida por la sangre y el látigo de otros. Mientras tanto aquí la esperaran quienes claman por la inseminación invitro, por un país más ecológico, por un verdadero cambio de gobierno, y por el derecho de los gays.
Pero descuide, tómese la foto primero, y si le logran bendecir el Rosario o la Estatua de la Negrita cuando la Biblia no permite rezar a imágenes. Pero que más da. La hipocresía del estado eclesiástico y el nuestro nos lo han de permitir más cuando el ciudadano común le llena las arcas a ambos, incentivado por la promesa de la boca de los líderes.















