Me quedé cinco minutos visualizando la máquina que me transportaría hacia la universidad. Primero cerré los ojos, luego di un paso hacia adelante y caminé a la boletería.
Hoy vengo con un tema un poquito diferente a mis artículos previos (Los peores Gerentes y el voto pendejo) sobre el tema del voto pero un tema que sobre el que creo debemos pensar y agradecer (sin sarcasmo; o si?).