Todos los artículos y opiniones que vemos día a día en diferentes medios enfatizando el poderío del imperio del finado Jobs, particularmente en lo que se refiere al iPhone, iPod, y ahora más que nunca el iPad - y su impacto en la industria de los videojuegos (que es la parte que más nos interesa por acá, claro), suelen ser recibidos en son de chota y burla por los gamers más apasionados. Aquellos que juegan Mass Effect, Portal, Mario y Call of Duty todo el día, aquellos que repiten como disco rayado, una y otra vez, cómo un aparatito que ni siquiera tiene botones jamás llegará a suplantar una auténtica consola portátil de Nintendo o de Sony. Ya ni hablemos de consolas caseras ni mucho menos de PC’s, que si tratamos de comparar el iPad con ésos, lo vemos como el hazmerreír de la industria. ¡Arriba la raza suprema!
El problema es que nos enfocamos tanto en simplificar el asuntito a una mera cuestión de botones, potencia, y gráficos, comparándolos con consolas contemporáneas, que no vemos que el potencial de algo cada vez más popular como el iPad representa mucho más que simplemente tirarle pajaritos regludos a chanchitos marcianos en HD.
“Menos es más” , pensaba Steve Jobs mientras guiaba a Apple con mano férrea hasta el día mismo de su muerte. Y hoy por hoy, es Apple quien pone la pauta a la hora de meter cada vez más y más potencia dentro de espacios más reducidos. ¿No creen que eso, eventualmente, llegará a alguna parte?
Para muestra un botón:
IBM 704, tecnología de punta en 1954, capaz de comerse el mundo y esclavizar a la humanidad. Ahora cualquier teléfono le parte el culo. Ja.
Bueno, no nos pongamos alarmistas. Esto no implica que en el futuro no existirán las consolas de videojuegos, ni que Apple va a sacar a Sony, Microsoft y Nintendo del negocio, ni que deberemos contentarnos con cortar frutas con el dedo y decirle adiós a Master Chief, Snake y Link. Pero sí que, eventualmente, Apple llegará a un punto en que su iPad alcanzará tal grado de potencia, que cerrará considerablemente la brecha respecto a las consolas del momento, sean éstas el PS5, el Wiiiiiiiiii o el Xbox 1080, o lo que sea. Ésta es la ventaja que ofrece el estar sacando revisiones anuales que mejoran sustancialmente el aparato, contra unas consolas que mantienen siempre la misma potencia durante su ciclo de vida, hasta que llega el momento de lanzar una generación de consolas nueva.
Y realmente, no parece que Sony ni Microsoft tengan prisa por sacar sus siguientes maquinitas. Nintendo será el primero en abrir esa puerta, porque a estas alturas ya todo el mundo y su perro tiene Wii, y la tecnología del mismo hace rato ya que se hizo obsoleta; así pues, llega el momento de sacar una consola más poderosa, ¿cierto? Pero, por lo visto, no parece que vaya a ser muchísimo más potente que las consolas HD actuales. Es más sobre "nuevas maneras de jugar", siguiendo la filosofía iniciada con el actual Wii.
¿Por qué las otras dos empresas no se ponen las pilas, pues? Esta generación de consolas ya ha cumplido 6 años, y ni Sony ni Microsoft han siquiera anunciado sus próximos juguetes. Estamos en un punto bastante inusual en la historia de los videojuegos: hasta ahora, la norma era que una generación de consolas durara 4 o 5 años hasta que salía la siguiente.
¿Y diay?
Fácil. Dinero. Sony y Microsoft perdieron bastante en los primeros años de vida de sus consolas actuales, vendiéndolas a precio menor que el de producción y arreglando tortas (¿anillo rojo de la muerte, y hackeos comprometiendo la privacidad de millones de usuarios, alguien?). Y no sólo a ellos les ha salido caro; ahora es cada vez más común ver videojuegos desarrollados con presupuestos exhorbitantes, llegando fácilmente a costar entre 10 y 100 millones de dólares. Entre ellos: los Call of Duty Modern Warfares, Grand Theft Auto IV, Red Dead Redemption, Skyrim, Mass Effect 3. Y nos quejamos de que los juegos hoy día están muy caros (aunque recuerdo haber pagado $80 por Super Smash Bros en el N64 en la última mitad de los 90’s). Auch.
Entonces, ¿es descabellado considerar la posibilidad de que, eventualmente, Los 3 Grandes se van a estar cansando de meter tanta plata y de estar subiendo los costos de los videojuegos al cubo cuadrado del millón, y decidan de una vez hacer un equilibrio entre potencia y conveniencia, mercadeando al público un concepto totalmente diferente?
Para cuando eso pase, probablemente verán a Apple y su iPad del momento, y se inspirarán en esa tabletita. Como en el caso de la dichosa supercomputadora de IBM, llegará el momento en que decidirán sacrificar potencia por forma y portabilidad, y empezar un nuevo progreso tecnológico a partir de ahí.
Es más, miremos la próxima consola de Nintendo, que parece ser un indicio de adónde se va a dirigir el asunto:

¿Podemos ver qué pasa si le quitamos la caja y ponemos todo en el control? Podemos.

¿Blasfemia? ¿Estoy loco? Ejem.

Igual que la iMac chicle despertó el furor del público general simplemente por no tener torre, a pesar de que su potencia no era comparable con la de las PC’s más avanzadas del momento, igual sucedería lo mismo con una consola anunciada por uno de los 3 grandes que no tuviera la caja, donde todo estuviera en el control.
Sólo inclúyanle un cable para conectarlo a un HDTV y vendan un control aparte para poder jugar con la máquina desde la comodidad del sillón. Tenemos, pues, un aparato que funciona como consola de videojuegos casera, con los controles tradicionales de siempre, pero que podemos desconectar del tele y llevarlo a la calle y seguir jugando sin compromiso alguno, excepto una pantalla más chica.
Una mina de oro. El futuro. No sólo de los videojuegos, sino un gran espectro de tecnología. Un futuro donde desaparece la distinción entre consola de videojuegos casera, tableta, consola portátil y computadora personal; todo eso cediendo paso a un solo aparato multipropósito.
Es sólo cuestión de tiempo para que lleguemos a eso, o algo bastante parecido. Que los haters lo nieguen y se burlen todo lo que quieran; es sólo el primer paso. Aún nos quedan los otros - enojo, negociación, depresión y aceptación -, aunque el progreso no espera a nadie. Prefiero saltar de una vez a la aceptación. Espero ese día con ansias. ¿Y ustedes?
Todo estará bien para nosotros, los gamers. Claro está, suponiendo que Nintendo, Sony y Microsoft sean los que saquen ese concepto tan radical de consola omipotente a la calle. Apple, hasta el momento, nunca ha mostrado interés en competir directamente contra ellos, pero si lo hicieran, y sacaran ellos primero un aparato así... que Dios nos agarre confesados.
Disclaimer: esto es una columna de opinión, basada en una poca de lógica, fantasía y optimismo, no un pronóstico exacto e infalible sobre lo que nos deparará realmente el futuro, no soy Mahoma. Sin embargo, si realmente llega a pasar lo acá expuesto, me verán gritando “SE LOS DIJE” a los cuatro vientos, vía 89dB, Facebook, Twitter, y pancartas enfrente a sus casas.





















