¿Y quién le hablará a los papás sobre sexo?
Los padres de familia también necesitan de la educación sexual tanto como sus hijos.
El foco generalmente apunta hacia las generaciones más jóvenes. Ellos tienen que recibir educación en materia de sexualidad en el sentido más amplio del término, no sólo tomando en cuenta el aspecto biológico/fisiológico sino también el muy descuidado aspecto emocional y psicológico de la vida sexual.
Ciertamente no hay respuestas definitivas cuando los valores morales forman parte de la discusión, sin embargo no por esto se debe evitar abarcar los temas propios de la educación sexual. El debate y la discusión eventualmente generarán conocimiento e incluso una poca de confusión al igual que sucede con cualquier otro tema.
El ministro de educación, Leonardo Garnier, mencionó en un reciente reportaje de 7 Días sobre sexo en escuelas y colegios, que en los programas de formación profesional de educadores no se estipula la capacitación en cuanto a la educación sexual. Ésta afirmación no se refiere a una novedad, sino más bien a una práctica nociva que ha sido ejercida durante generaciones, donde se deja a los estudiantes con un vacío con respecto a la materia. Si no se toman medidas concretas, se seguirá heredando ese vacío a las futuras generaciones.
Con esta "tradición" en mente, hay que voltear el foco hacia los padres de familia. Ellos, al igual que el sistema educativo tienen la responsabilidad de enseñar. La pregunta que hay que hacerse es ¿qué saben los padres sobre sexo? Ellos también tuvieron formación dentro del sistema educativo, donde se les heredó ese vacío de conocimiento con respecto al tema. Muchos han tomado la ventajosa iniciativa de informarse por cuenta propia aprovechando el contacto con profesionales del sector de salud por ejemplo. Pero lamentablemente no se puede asumir que todos tomaron esa misma iniciativa de buscar conocimiento en la materia, dejando la interrogante de qué tan competentes puedan ser como para poder educar a sus hijos sobre sexo y así llenar el vacío dejado por escuelas y colegios.
Aparte de esta brecha de información, existe otro importante obstáculo, que es el abordar el tema propiamente. Para muchos esto significa enfrentarse a la propia vergüenza y así superar esa barrera que mantiene al sexo dentro de su estatus como tema tabú. Quién sabe cuántos padres de familia se han quedado congelados ante este obstáculo y se quedaron tan solo con la buena intención de poder discutir estos temas con sus hijos. Incluso cuestionarse sobre cómo abordar el tema de la mejor manera puede crear una confusión que al final da como resultado el abstenerse de discutir el tema. Otros quizá opten por esperar a que sean sus hijos quienes tomen la iniciativa de hacer las preguntas, a pesar de que la vergüenza y la inseguridad también puedan ser obstáculos para los más jóvenes. Así hasta se logra asumir, erróneamente, que al no haber preguntas entonces todo está bien y claro como el agua. No importa cómo sea planteado el tema, siempre habrá algún nivel de incomodidad, cuando menos al principio. Por más bochornoso que sea, y por más aparente desinterés por escuchar que muestren los hijos, hay que hablar, pues a pesar de la pena ellos van a escuchar y aprender.
La educación sexual es tema que concierne a todos, sin importar la edad. Información sobre sexualidad hay muchísima, tanto así que es necesaria la presencia de alguien que pueda servir de guía, no sólo para niños y jóvenes, sino también para adultos. Aprender realmente sobre sexo no debería de ser algo optativo. La utilidad de este tema es grande, vital. De mantenerse este actual carácter optativo se corre el riesgo de que muchos opten sencillamente por no informarse, con la posible consecuencia de que terminen agrandando las estadísticas sobre enfermedades venéreas, embarazos adolescentes, embarazos no deseados, además de sufrir las consecuencias emocionales y físicas que se derivan de una vida sexual irresponsable.
En este tema nadie nace aprendido, y hasta una pregunta "tonta" tiene una respuesta sumamente útil. Como en cualquier otra materia, la falta de conocimiento no debería ser motivo de vergüenza, pues incluso entre gente muy educada hay vacíos en cuanto a educación sexual.
- Inicie sesión o regístrese para enviar comentarios
-
- 1586 lecturas






























sabias palabras Psuecotico...me ha encantado sobremanera esta lectura.
efectivamente como menciona por ahi arriba, mis queridos padres optaron por la espera. nunca tomaron la iniciativa y decidieron ver cuando mis hermanillos o yo dabamos los primeros pasos en materia sexual..
la primera vez que les pregunté algo, lo recuerdo muy bien, fue una noche cenando y decidí aventurarme con respecto al uso del condon. fue muy incomodo para ellos darse cuenta que yo ya necesitaba saber algunas cosillas que a duras penas me contestaron, pero definitivamene mi mejor educacion sexual no fue en la casa ni en las aulas, fué en la calle.
me parece q los padres, al ser criados en otra epoca y x ende de otra manera, son mucho mas conservadores en ese tema; tanto asi q muchos hijos de 16-17 años pueden saber mas que los mismos padres.
tambn los adolescentes ahora tienen acceso ilimitado a material de ese tipo, y empiezan a estar en contacto con el desde tempranas edades, desde la pornografia hasta la educacion sexual en colegios.
En realidad es un vicio de esta sociedad que sino se reacciona, no le veo un fin, a lo que vemos en los medios, se expresa que es una responsabilidad de los centros educativos, brindar la educación, que sea mas pertinente a los jóvenes, OK!, eso no pasa!, como es por todos sabido, uno aprende en la calle, cuando esta comenzando a aprender, uno se da cuenta de muchas cosas, que ya sea por la inmadures de uno, uno entiende mal y después se da cuenta de que las cosas no son así!, va asumiendo responsabilidades, y va viendo con experiencias de otras personas, ( igual de mal informadas) que ciertas situaciones no son como uno se imagina, ya sea por “x” situación.
Podríamos pensar que nos encontramos en un circulo en el cual, vamos a seguir con la desinformación en estos temas, nuestros padres no saben como hablarles de sexo a sus hijos, de seguro aprendieron en la calle también, nosotros al igual que ellos, no recibimos información de nuestros padres, lo que quiere decir que nuestros hijos, tampoco recibirán información nuestra, y así podríamos seguir hasta que alguien haga algo, o sigamos en el “Estado de confort” que nos encontramos en nuestra sociedad actualmente, nadie habla de ello, en casa, pero todos lo hablan fuera de ella, nadie habla de esto en clase, pero si se hace en los “Recreos”, la pregunta ahora seria hasta cuando podremos romper esa cadena, para así darnos cuenta, de que en el siglo XXI, tenemos una actitud medieval hacia la sexualidad, dentro de nuestros hogares. El hecho de que unos padres hagan la diferencia en 1 niño, ya comenzara a hacer diferencia dentro de la sociedad, si ese niño que puede estar bien informado, le comenta a otro que no este, la falta de información ira bajando día a día, y podamos bajar la intensidad del problema, hasta que por fin se de una solución que ataque el problema directamente!....
Muy de acuerdo.
Sin embargo, la pregunta sigue quedando abierta: ¿Y quién le hablará a los papás sobre sexo?
Respuestas?
Seguimos igual (¿?)
Creo que la respuesta podria ser, en el colegio! pero a los padres, y que se convine una educacion tanto a los estudiantes, como a los padres de los estudiantes, de manera que se les explique como hablar con sus hijos!.
Entonces estamos hablando de que seria el colegio que enseñe a los estudiantes, y a los padres de los estudiantes.
Ahora bien, de aca surge otra pregunta!
Estan los profesores capacitados para dar esta clase de informacion de la mejor manera???
Ahora la pregunta sería, ¿Y quién le hablará a los profesores sobre sexo?

Kudos por la columna!
El vacío es tan grande que a veces uno que se supone es más "open mind" se pregunta si sabe lo suficiente, o si en verdad es lo suficientemente abierto en el tema en caso de que uno llegara a tener hijos en el futuro.
Porque señalar a los papás de antes siempre es fácil y hasta predecible, pero cuando uno se pone en esos zapatos estoy segura que es bien bien difícil.
¿Que tanta información se les debe de dar según la edad?
Porque al final uno no está preparado para absorber los mismo depende de la edad y madurez que se tengan.
Es un tema largo.