Básicamente la he prendido para iluminarlos con este texto... aunque no tenga nada de brillante. Y para desafiar el FBI: he bajado unos 15 discos entre el domingo y hoy (in your face bitch!).
El asunto es que he escogido malos días para asomarme por las famosas redes sociales. El domingo de Saprissa-Alajuelense y hoy martes de Barcelona-Milan.
Siempre he creído que jugar Facebook no es para todos, el tener un teclado conectado a la computadora no debería ser sinónimo de un derecho a utilizarlo.
Realmente disfruto discutir sobre deportes, pero cada vez lo hago menos, encuentro difícil encontrar interlocutores que puedan dejar de lado sus colores y discutir con cabeza fría, y eso es notorio en mi “news feed” de Facebook y en las actualizaciones del TweetDeck.
Los seguidores del Barcelona, de La Liga, del Saprissa, del Real Madrid, del Manchester United, del Milan y la Juventus, nunca deberían hablar mal de los arbitrajes ajenos.
Decirse lilas y gatas no es cool, no es inteligente y no es un insulto. Si estos adjetivos lo ofenden usted no cumple por lo menos uno de los calificativos antes utilizados.
Si usted no es español, argentino, italiano, inglés o turco, no logro comprender como puede defender a muerte y pelearse por un equipo al que nunca ha visto en vivo.
Si a usted le gusta Cristiano Ronaldo y no le gusta Messi, o si ve en Messi el mejor jugador del mundo y en Cristiano uno paquetazo, pues qué lástima, se está perdiendo la oportunidad de disfrutar dos cracks, como pocos hemos visto.
Si usted cree que Saprissa y La Liga son los dos mejores equipos de Costa Rica, no vio jugar ayer a Santos y a Pérez Zeledón.
A mí los mayas me caen bien, estoy seguro que si hubieran tenido redes sociales se les hubiera acabado el calendario antes del 2012.



























