En su disco debut homónimo, la banda costarricense de reciente formación Los Espejos busca, naturalmente, dar a entender su propuesta musical. Sucede que, por poco desarrollada, la oferta de Los Espejos se queda corta: nos deja muy poco de qué agarrarnos para no caer al vacío.
Iniciando con los dos mejores temas ("El Resplandor [Última Escena]" y "Caminar"), el disco empieza a hacerse tedioso a partir del tercer track. Lo que más molesta es que todas las canciones suenen tan parecidas, lo que dificulta poder distinguir a una de la otra, pero también incomoda lo saturada que suena la mezcla (que, al igual que la grabación, estuvo en manos del polifacético Autómata).
A lo largo del elepé, se siente como si la banda, en lugar de haber grabado composiciones originales, se hubiera puesto a jammear para ver qué salía como resultado. Y estamos hablando de muy buenos músicos que, en realidad, sí demuestran sus aptitudes como intérpretes, pero también se notan poco capaces de componer temas que el oído haga suyos. Eso es, canciones que, aunque sea, logremos recordar cinco minutos después de haberlas escuchado. A esto le falta sentimiento, le falta razón de ser.
Lo plano del disco no es un aspecto meramente de instrumentación, pues las esferas vocales también son bastante similares a lo largo de los 33 minutos. A Dennis la Touche (vocalista y guitarrista) se le escucha repitiendo las mismas notas y cantando diferentes letras en la mayoría de canciones, aspecto que, aunado al resto de factores que componen la obra, nos arrastra a la cruel conclusión de que en Los Espejos hay mucho filler.
Los Espejos, eso sí, tiene un muy buen nombre, para la clase de banda que es. Aquellos metidos en el mundillo de la música lo saben: primero llegaron los Stones, los Mars Volta, los Black Flag, y después llegaron decenas de copias.
Cuando se es músico, se tienen decisiones importantes, tal vez no conscientes, pero sí fundamentales. Se puede ser un artista que siga la línea de (o sea parecido a) otro artista, o se puede ser la clase de músico que inspira a que todos los demás lo quieran copiar. Los Espejos son parte del primer campo, y su musa es el género terriblemente llamado "rock en español", en especial el del sur de América. Se leerá fuerte, pero no es algo que nadie nunca haya pensado sobre una banda. Es más, me animaría a apostar que en la calle hay más duplicados que insólitos, y, en muchos casos, son los primeros los que llegan a ser exitosos.
Los Espejos suena a muchos otros discos, pero a la vez no suena muy bien, por los problemas de cohesión y mezcla que mencionamos antes. Y, salvo un par de temas y el excelente trabajo de diseño que tiene el disco (que, en realidad no es un disco, sino una memoria USB, vulgarmente conocida como "llave maya"), encuentro difícil aplaudir una obra que me deja patinando.
El de Los Espejos, más que un álbum, es un demo de una banda de garaje grabado en un muy buen estudio. Un EP, en cambio, por la cantidad de temas y lo reducido, pudo haber sido muchísima mejor opción: Tenían más tiempo para pulir mejor los temas y presentaban una obra más completa y amarrada. Levanto mi bandera gris de esperanza en pro de que, si hay una próxima grabación para este trío, los resultados sean más solidarios. 















....., el bajo suena, sencillamente esta ahí pero no tiene sonido propio
, y la mezcla carece de carácter. Dennis vamos mano! usted es un excelente guitarrista, de lo mejor que he oído últimamente pero guey vamos aceptalo, no hay que ser el muy muy para saber que el disco tiene sus carencias significantes, yo los insto para que sigan adelante y para que su segundo disco borre lo que este ha causado, ya sea grabando con otra persona o que se note mas la mano de ustedes en la grabación si vuelven a grabar con Tomas.
Espero que nadie salga con cosas de: ¿... y que tal si ese "sonar mal" es el sonido que ellos querían? vamos colegas músicos superemos la mediocridad dejémonos de argumentos falsos, si suena mal suena mal... se arregla y punto... al fin no serán la unica banda que tienen un disco de "metida de pata".... 


¡Buenas noches!











