Bob Dylan - Together Through Life
- "Beyond Here Lies Nothin'"
- "Life Is Hard"
- "My Wife's Home Town"
- "If You Ever Go To Houston"
- "Forgetful Heart"
- "Jolene"
- "This Dream of You"
- "Shake Shake Mama"
- "I Feel A Change Comin' On"
- "It's All Good"
"if you wanna live easy, baby, pack your clothes with mine”
Un tipo que influenció a los Beatles y que hoy presenta su disco #33 no requiere introducción, así que lo dejaremos ahí y pasaremos de una vez al detalle.
Together Through Life presenta diez temas que acarician los tres cuartos de hora. Un set sencillo de canciones que suenan a lo que Walt Kowalski escucharía en su patio si fuera originario de Louisiana y no de Michigan.
En vez de dejarse atrapar por la intensa portada (hermosa estampa del 59), refiéranse a la contratapa, mucho más apropiada para entrar en el ánimo correcto. Ni agresivo, ni jovial, ni romántico, ni desenfrenado. Dylan presenta más bien 10 temas que remiten a un bar fronterizo, a una sensación de tiempo en cámara lenta a partir de una mezcla de chicago blues con folk americano y una poca de texmex (el acordeón de David Hidalgo es protagonista en casi todos los temas).
El año pasado Olivier Dahan (director de La Vie En Rose) le pidió a Dylan una canción para su siguiente película (My Own Love Song) y este compuso Life is Hard. De ese primer esfuerzo brotó la inspiración para los otros nueve temas que acompañan la pieza en este álbum: antes de que nadie lo supiera, el hombre ya tenía disco nuevo. Todas las canciones se compusieron (la mayoría con ayuda de Robert Hunter) y grabaron en cuestión de días, y el disco de alguna forma lo transmite: no faltarán oídos entendidos que encuentren los temas crudos y hasta con aire de maqueta. Es cierto, este es un disco de sonido sencillo, sin rodeos, pompas o adornos.
En términos generales estamos ante un trabajo frustrante y complejo (sí, irónico) que tiene todo para ser adorado por muchos pero a la vez menospreciado por otros tantos. Además de su sonido modesto, encierra letras sencillas, que distan de ser icónicas o memorables dentro del repertorio de Dylan. Asimismo no aporta un tema que por sí solo se convierta en un clásico instantáneo. El fanático exigente podría incluso sentir que el viejo está jugando muy a lo seguro y hasta riéndose de él. Si se escucha en un mal día, Together Through Life podría hasta pasar por insípido.
Sin embargo, muy sin embargo, es una joya.
Aquí está el hombre, haciendo lo que sabe. Se divierte (oíganlo reírse en My Wife's Home Town), cual viejo cascarrabias cantando temas cargados de humor negro, resignación, cachondeo, desconsuelo, despecho y amor: amor amargo, amor jodido, amor perdido. Todo esto con un acompañamiento musical siempre apropiado. Sencillo, como se dijo, pero puntual, y realmente delicioso (o lo escuchan con audífonos, o le dan el volumen que Dios manda).
Su voz grotesca, áspera, ronca y dañada (Some people they tell me I've got the blood of the land in my voice) colabora con el ambiente paradójico del disco, ese tono oscuro, pero esa incomprensible sensación cálida. El carajo podría muy bien estar cantando del fin del mundo (por momentos, en It’s All Good se acerca) y uno va de la mano sonriendo más a gusto que nunca.
Tras múltiples vueltas queda claro porqué ningúna canción destaca con facilidad: todas son buenas. Parte de la confusa fórmula del suceso que alcanza el álbum es esa, una colección de temas que sostiene su calidad. Casi le puedo imaginar al genio riéndose (de último, siempre), y tan satisfecho como lo estuvo tras cualquiera de sus obras maestras.
Lo dicho, este trabajo no es para todos. Ni siquiera para todos los fans. Pero quien lo aprecie, quien lo sepa disfrutar, probablemente se enamorará de él y lo incorporará en su lista de clásicos personales.
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- 511 lecturas






























Dylan está ya desde hace un tiempo en ESA etapa en la que el tipo ya no tiene que escribir esos poemas surreales con juegos ingeniosos de palabras que lo hicieron famoso para ser aplaudido. Ni tiene que tocar esas composiciones de casi 15 minutos que en su tiempo eran inauditas. Dylan ahora llega una vez cada cuantos años, compone una canción, le salen más, llama a unos amigos y cocinan un disco en el patio de la casa (o esa es la impresión que da).
Ya no tiene que probarle a nadie que todavía es relevante como si lo tenía que hacer en los 90's. Ahora en su musica se limita a recordar viejos tiempos con una sonrisa burlona y siniestra en el rostro.
El resultado son discos solidos y disfrutables. Talvez no tan memorables como un Blonde On Blonde, un Highway 61 Revisited o un Blood on the Tracks. Pero ese era otro Dylan y esa era otra epoca. No hay porque repetirla ni repetirse.
Put@ Cirdan casi me llega mas tu coment que el Review!
Di q mas va agregar uno???
A mí me encantaría leer tu criterio, por ejemplo.
Este espacio es de mayor provecho en la medida en que cada quien lo use no solo para discutir su disgusto o gusto por la reseña, sino su opinión de la obra en particular. La primer ganancia es precisamente esa, contar con distintos puntos de vista.
Cirdan, que es muchísimo más ilustre que yo en el tema Dylan (de quien no se nada) a mí me quedó debiendo pues encuentro su comentario bastante genérico en términos de que ya le he leído en decenas de fanzines enlínea. Estoy seguro que ya complementará con uno donde le entre al disco propiamente desde su punto de vista.
En particular me interesa conocer opiniones de la obra, no justificaciones de porqué Dylan está ahora en X o Y etapa de su carrera. Sería rico (considero) verla en forma aislada, y no necesariamente recurrir a "no volveremos a tener un blonde on blonde" cada vez que este pobre hombre saca un disco.
Rata: Di, hable.
Osea, perdon por ser un fanatico generico de Dylan!
No, pero en realidad solo lo he escuchado un par de veces. Entonces no tengo formulada una opinión coherente del disco. Aparte de que me cuesta formular opiniones coherentes de un disco a nivel puramente musical entonces me veo obligado a hablar más de su aspecto historico o cultural que otra cosa (que en realidad es lo que más me interesa de la musica). Pero, en general, estoy de acuerdo con el review.
Lo que sí encuentro interesante es que Dylan está haciendo ahora el tipo de música que probablemente quería hacer en su juventud. Esas canciones de folk y country de vidas díficiles y hombres sufridos no tenían el mismo poder hace cuarenta años. Entonces por ese lado se puede decir que en este disco al igual que los ultimos Dylan explora esa historia musical que siempre lo acompañó pero que ahora logra llegar a otro nivel ya que el mismo Dylan se encuentra frente a frente con su propia mortalidad.
Evidentemente me cuesta aislar un disco de Dylan del resto de su carrera. Pero el hecho de que la música que está tocando en estos ultimos discos está tan relacionada con su carrera y con la música estadounidense en general lo hace más díficil.
No era un ataque personal para abordar con sarcasmo joven, era una juicio sobre su comentario. Una opinión no es una agresión. Se muy bien que usted es un fan entendido y abnegado del hombre (y así lo indique en mi comentario).
Bonita observación hace en lo que a apreciación refiere. Me parece valioso incorporar su opinión de modo tal que algunas de nuestras futuras reseñas aborden entonces también el aspecto histórico o cultural, además del de la música (que en mi criterio sigue siendo el más relevante).
En particular trato de ponerme del lado del lector, que suele ser poco agradecido con los textos largos (reclamo que Adrián Pauly me ha hecho con atino un par de veces), pero me parece oportuno encontrar ese punto medio y alcanzar entonces un balance.
Estoy de acuerdo con su enfoque, siento que el viejo está aprovechándose de los tiempos que vive el mundo, y de los que vive él, como un hombre cada vez más cerca de los setenta. Que gratificante que pueda darse ese lujo.
Je, no estaba siendo serio con mi "disgusto" por ser un "fanatico generico". De ahí el uso de sarcasmo de quinceañero.
Aunque " bonita obserbación"? Llamen al Nazi del Lenguaje.
El aspecto musical es importante, probablemente lo más importante. Pero se me hace más interesante cuando comprendo el contexto social y cultural en el que nace un genero o u artista y los cambios en la sociedad que provoca. Yo creo que si uno se enfoca en aspectos puramente musicales, principalmente en lo relacionado a musica popular, se tiende a dividir la música entre lo complejo musicalmente y lo simple. Esto hace que la gente vea con desdeño a la música simple. Entonces, por ejemplo, una cumbia obviamente va a ser musicalmente más simple que una composición de rock progresivo de 15 minutos. Pero en su contexto y en su importancia socio-cultural, esa cumbia puede terminar siendo más importante que la composición de 15 minutos que tanto le gusta a aquellos protectores del saber musical.
Y no me refiero solo a puristas de la música clásica que ven con desdén a cualquier tipo de musica que no se haya tocado en un teatro de Europa. Probablemente es facil encontrar a una persona que mire como inferior a, por ejemplo, el hip-hop o al reggaetón o al reggae porque no tiene un solo de guitarra de dos minutos y a un baterista en ataque de histeria.
Espero darme a entender.
Excelente comentario Cirdan, absolutamente de acuerdo con vos...
Hay artistas con raices tan profundas y con tantas etapas tan marcadas que dar un juicio sin analizar el contexto histórico y su impacto sería simplemente injusto, o a mi criterio, le quitaría validez...
Excelente el ejemplo de los otros géneros, sin duda así es.
Yo estoy en desacuerdo con ambos.
No me parece que la complicidad con el lector tenga que ser reducida a cero. Se parte de que quien lee, tiene un conocimiento mínimo del artista. Sino lo tiene, lo buscará, ojalá en una de las miles de biografías existentes en internet. Esta es una reseña de un trabajo en particular.
Creo que estamos confundiendo el objetivo de espacios como este.
Si uno se pone a dar una clase de historia (que además, repito, encuentro bastante obvia) se pierde el rumbo de la reseña. Sí encuentro válido hacer observaciones que aporten al contexto del trabajo, pero no puede uno perder el norte de la crítica contándolo todo.
Quien decide restarle mérito a un trabajo como este por que lo encuentra simple, y necesita de todo ese contexto para otorgarle valor... francamente no se que tanto debería mejor quedarse con la música clásica (o progresiva) entonces. Lo divertido es que jamás lo hubiera ubicado a usted (cirdan) dentro de ese grupo.
En todo caso, la cumbia (o cualquier otro género humilde que usted pueda incorporar a su ejemplo) es a mis oídos tan valiosa como la clásica, y no necesito (ojo, yo) conocer la historia de Colombia para apreciarla.
Me parece más bien que al sugerir usted "justificar" estos géneros desde su historia, esta imponiendo precisamente ese menosprecio del que habla. Casi como "es necesario recurrir a esto para que la música alcance su verdadero valor".
Patadas patodos. Si esa es su visión de una reseña, entonces debe aplicarse no solo a Dylan sino a la más compleja obra de Mozart también. Le aseguro que el contexto fue igual de importante en su caso.
Un gusto leer sus opiniones, y compartir la mía, una lástima que nunca se hablara del disco.