Nana Grizol - Ruth
1. Cynicism
2. Galaxies
3. Blackbox
4. Atoms
5. Gave On
6. Grady and Dubose
7. From Here
8. Alice and Gertrude
9. Arthur Hall
10. For Things that Haven't Come Yet
11. Sands
Cynicism is no wisdom, it's a lazy way to say that you've been burned.
Vivimos en la era del conformismo postdecepción, o, como a mí me gusta llamarle, la resignación positiva. Nosotros -el grueso de nosotros- no somos ni baby boomers, ni generación X (acaso), sino eso que vino después, esa gente a la que se asocia con la tecnología, la comunicación, lo digital, el internet. Nosotros somos fantasmas de la competencia, de la supervivencia y de la soledad. "Víctimas de la globalización", diría, con tono dramático, algún orientador de escuela rural a inicios de los noventa.
Hoy día, el tipo promedio no se pregunta "¿Izquierda o Derecha?". Se pregunta "¿Iphone o Blackberry?". Ninguno, en todo caso, por favor. Ya lo explicó Fight Club años atrás: consumo mediante vamos llenando los vacíos enormes que el nuevo mundo ha sembrado a ritmo violento y acelerado. La exigencia es cada vez más despiadada, nos desbocamos por encajar, por contar los amigos virtuales, por pagar la tarjeta, por no ordenar el orbitrek. No sabemos hacer otra cosa, es automático, queremos alcanzar la felicidad que se nos prometió en las películas.
Somos producto de innombrables cintas ingratas que nos prepararon para una vida que jamás tendríamos. El romance perfecto, la secuencia intensa que nunca acaba, la juventud eterna, la gloria de la inmortalidad, la rebeldía, la independencia, la cerveza en la alfombra, el coito anónimo, la falta de responsabilidades.
Cuando el mundo real golpea, la sacudida es brutal. Cosechamos una apatía término medio y nos ahogamos en quejas. Recelosos, marcamos la cancha con cal dinamita. Sable en la derecha, espada en la izquieda, cuchillo en la boca, piernas en flexión a espera del próximo "hijodeputa".
Nada es como lo esperábamos. Nunca llegó el gran momento. Revivimos los mejores días (esos pocos) mientras combatimos la rutina del ordenador. Camino a casa, la lluvia. El pitazo en la calle es el grito liberador. ¿Será que está armado se baja y me mata? El riesgo lo vale.
El que puede (como puede) escapa. La droga cambia, la intención no. El café, la coca, la cerveza, la música, las pastillas, el viaje a la playa, la colección de fotos posadas en la red social, los "estoy loca por él, es perfecto". Todos buscan acercarnos a esa vida que en realidad nadie puede tener, porque no existe.
Ese tétrico estupor que nos alinea hacia una fosa común, puede, sin embargo, ser interrumpido. Enter Nana Grizol, un desafinado grito folk punk que busca compartir una de tantas rutas hacia ese despertar. Las claves, servidas en un plato de indie rock marca Athens (Georgia) son, como era de imaginarse, terriblemente sencillas:
No pierda su capacidad de asombro. No abandone su imaginación. Preste atención a los pequeños detalles, evite generalizar. No sabotee su paz mental, no se de por vencido. Celebre sus amores pasados, vea hacia atrás con una sonrisa, no con rencor. No llore la leche derramada. Asuma, entienda y celebre la brevedad de la vida, pase la página cuando corresponda. No le tema a los sueños. La gente cambia, acéptelo y quédese con el mejor de los recuerdos, siga adelante.
Ruth (segundo disco de Nana Grizol) es un trabajo evidentemente emocional, honesto, y mucho más accesible de lo que pareciera tras la primera vuelta. A pesar del uso indiscriminado de los instrumentos de viento (heredados entre otros elementos de Neutral Milk Hotel) no debe verse como una pieza pretenciosa, todo lo contrario.
La ruta de vida del elepé de poco más de media hora pasa de lo acústico a lo orquestal y a lo rockero sin disonar, confundir, o incomodar. Fluye en automático, mientras cambia tanto en lo musical como en lo lírico. Tiene, por momentos, un aire de rock clásico que sacará cálidas sonrisas.
Es difícil destacar un par de temas. Sin que se trate de un disco conceptual ni mucho menos, lo justo y necesario es escucharlo completo, tirarse en la cama, y sonreir. No importa que le vendan lo contrario: todos tenemos derecho a hacerlo.
Now it seems as though we speak a completely different language
but you'll always be as beautiful as the moment that we met
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- 300 lecturas






























ja! sabia que no encontraria solamente un review de disco por acá. Como dinero en el banco!!
Bajo al instante
Oye, que linda reseña. elRoi lo dijo bien, no es solo un review. Ojalá que los que no se animan a leer uno de estos de artistas desconocidos lo hagan, se encontraran una grata sorpresa, tanto en el disco como en las palabras.
Kudos por el aporte del lala player.